Estos comederos hechos de Lustran, una resina termoelástica de alta calidad, pesan lo suficiente como para que no sea fácil que el perro los mueva de su sitio al comer. Además llevan una base de goma que lo hacen junto a su peso, totalmente antideslizante.
El aspecto es inmejorable, parece porcelana auténtica, soporta arañazos, es tremendamente resistente y es muy higiénico ya que puede lavarse en el lavaplatos.